Hordas de cadáveres caminantes que no se detendrán hasta devorarte, nobles de Europa oriental fallecidos en la Edad Media que beben tu sangre y se roban a tu mujer, difuntos incorpóreos que atormentan tu hogar con luces y sonidos extraños, etcétera, etcétera. Eso no provoca miedo, los muertos no pueden hacer nada de eso. Los muertos no pueden hacer nada en absoluto, no pueden hacer nada nunca más. Eso es lo que en verdad provoca miedo de los muertos.